Las grasas en la dieta

Todos hemos oído hablar de las grasas o lípidos y muchas personas, cuando queremos cuidar nuestra figura, los restringimos o moderamos en nuestra dieta, porque son los macronutrientes que más calorías nos dan por gramos (1g-9 kcal). Sin embargo eso no quiere decir que restringir las grasas sea la clave para bajar de peso.

 

Es importante consumir lípidos o grasas en nuestra dieta diaria con moderación ya que tienen muchos beneficios para la salud, como la síntesis de hormonas esteroideas o sexuales (estrógenos, testosterona y progesterona); igualmente los lípidos son esenciales para la formación de la membrana celular, nos ayudan a regular la temperatura corporal, y tienen muchos beneficios en el desarrollo neuronal, principalmente los omegas 3 y 6.

 

Por otro lado las grasas juegan un rol muy importante en la actividad física ya que cuando se nos acaban nuestras reservas de glucógeno, el cuerpo va a empezar a utilizar los lípidos de reserva para obtener energía, como sucede en actividades físicas que duran más de 30 minutos o que eleven tu frecuencia cardíaca, es por eso que cuando empiezas hacer actividad física intensa como los ciclos HIT o de larga duración quemamos grasa.

 

Y aunque los lípidos tienen muchos beneficios, cuando los consumimos en exceso se van a reservar en el tejido adiposo en forma de triglicéridos y esto provoca varios problemas de salud como la obesidad, colesterol alto, hipertrigliceridemia, lipotoxicidad o grasa visceral, estos padecimientos nos ponen en riesgo de sufrir problemas cardiovasculares como infartos o arteriosclerosis y enfermedades como ictus o hígado graso, entre otras.

 

El consumo adecuado de grasas es de un 25 a 30% de nuestra dieta diaria y se recomienda comer más grasas insaturadas o poliinsaturadas las cuales provienen de origen vegetal como las nueces, cacahuates, pistaches, aceite de oliva, aguacate, etc. Y tener un consumo moderado o bajo de grasas saturadas que vienen de origen animal como lo son la grasa de cortes de carne, chicharrón, tocino, chorizo, cremas. Restringe lo más que puedas las grasas trans que vienen en productos industrializados sabritas, queso crema, pasteles, pan dulce, pingüinos, etc. Recuerden que es importante regular nuestro consumo de grasas pero sin dejar de consumirlas.

 

Por nutrióloga Maria Abaroa

Referencia: Clark, N. (2010). La guía de nutrición deportiva de Nancy Clark : el mejor libro de nutrición para la gente activa (Segunda edición revisada y ampliada.). Badalona: Editorial Paidotribo México.